sábado, 19 agosto 2017 3:59:50 am

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Nuestro cuerpo recupera su capacidad innata de sanarse a sí mismo (1-3)

Nuestro cuerpo recupera su capacidad innata de sanarse a sí mismo (1-3)

Por Melba Grullón Ubiñas

Existe inteligencia en todo ser vivo.

Al estudiar nuestro cuerpo físico, podemos darnos cuenta de que es una máquina maravillosa, perfecta e inteligentemente diseñada para funcionar en condiciones óptimas ¿Por cuánto tiempo?

Hemos llegado a creer que la enfermedad y el deterioro o envejecimiento de nuestro cuerpo es algo “normal”, pero ¿lo es?

Testimonio:

A nuestros 42 años de edad, por medio de un Análisis BTA, nos enteramos que nuestro organismo tenía tal nivel interno de deterioro que su edad biológica era de 56 años.

La condición general en la que estaban nuestros órganos y sistemas, la explicamos en el artículo “¿Qué te han dicho de la Helicobacter Pylori?”

Días después de iniciar un proceso de desintoxicación e hidratación, sentimos un dolor de espalda tan intenso que era insoportable. Ya habíamos padecido de frecuentes dolores de espalda y cuello, cuando por nuestro trabajo y estudios pasábamos muchas horas seguidas sentadas en un escritorio.

Gracias a ese dolor, llegamos a un centro quiropráctico. Nos mostraron un video explicativo sobre qué es la quiropráctica y cómo puede ayudar a que nuestro cuerpo recupere su capacidad innata de sanarse a sí mismo, sin tomar medicamentos.

Después de chequear nuestra columna vertebral con sus manos, el médico quiropráctico nos explicó que teníamos doce vértebras subluxadas, es decir, que estaban desalineadas, fuera de su posición normal; y que esto podría ser la causa de la mayoría de los malestares que estaba presentando nuestro organismo.

Nos explicó que el sistema nervioso es el que regula y conduce el funcionamiento de todos los órganos, por medio de impulsos que transmiten información. El cerebro es quien emite esos impulsos inteligentes, los cuales deben llegar a cada célula, a cada órgano, a través de la médula espinal y los nervios.

Esta información transmitida desde el cerebro a cada célula, permite mantener todas las funciones vitales del organismo. La columna vertebral es la encargada de proteger la central de este complejo sistema de comunicación.

Si una vértebra se sale de su posición normal, puede comprimir un nervio y producir un importante obstáculo en el sistema nervioso, generando pérdida de vitalidad, al disminuir el funcionamiento del órgano al que esa información debe llegar.

El doctor nos indicó radiografías específicas para confirmar lo que había detectado con las manos y para observar la posición exacta de nuestras vértebras subluxadas, así como para constatar si había daños en los discos y qué tipo y grado de daño.

En nuestro caso, doce órganos podían estar perdiendo su vitalidad, al no estar recibiendo la información desde el cerebro, de cómo debían funcionar.

Esta información coincidía con el estado general de salud que había reflejado el Análisis BTA, que nos habíamos realizado en un centro de medicina natural, independiente al centro quiropráctico.

Los resultados de las radiografías arrojaron que -además de las doce desviaciones en nuestra columna vertebral-, también teníamos varios osteofitos, que son protuberancias o excrecencias óseas que se producen en las vértebras, con forma de espuelas, los cuales reflejan la presencia de una enfermedad degenerativa, osteoartrosis.

Los osteofitos más grandes que teníamos estaban situados en el cuello y el de mayor tamaño, en la zona lumbar, justo por donde pasan los nervios que llevan la información de cómo debe funcionar el sistema reproductivo.

-“Muchas mujeres tienen esas vértebras desviadas en esta zona, y en el sacro, producto de caminar con tacones. También influye el estar demasiado tiempo sentadas, o haber sufrido algún accidente. Con estas vertebras desviadas, y osteofitos en esta zona, es difícil quedar embarazada” **.

Escrito por Redacción

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